sábado, 24 de diciembre de 2016

Errenteria IrabaziZ llama al PSE y al PNV a dar más pasos conjuntos por Errenteria


"Errenteria IrabaziZ queremos poner en valor el paso que dimos el pasado martes como un gesto de “mano abierta” a la oposición municipal. Por un lado es una clara manifestación de que el actual Equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Errenteria no desdeña las aportaciones que realizan los grupos municipales de la oposición por el mero hecho de ser ellas y ellos los que las realizan. No siempre esto ocurre. Sin ir más lejos en municipios cercanos a Errenteria se ha podido comprobar recientemente"


En el pleno del Ayuntamiento del pasado día 20 se aprobaron los presupuestos municipales para el año 2017. El Equipo de Gobierno, del que formamos parte Errenteria IrabaziZ junto con EHBildu, aceptamos una serie de enmiendas presentadas por los grupos de la oposición PSE y PNV.
Desde Errenteria IrabaziZ queremos poner en valor el paso que dimos el pasado martes como un gesto de “mano abierta” a la oposición municipal. Por un lado es una clara manifestación de que el actual Equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Errenteria no desdeña las aportaciones que realizan los grupos municipales de la oposición por el mero hecho de ser ellas y ellos los que las realizan. No siempre esto ocurre. Sin ir más lejos en municipios cercanos a Errenteria se ha podido comprobar recientemente.
Las aportaciones del PNV y del PSE eran positivas y mejoraban el proyecto de presupuesto. A pesar del muy estrecho margen económico que conllevan las mermas de aportaciones de otras instituciones como la Diputación de Gipuzkoa y por otro lado la apuesta por no generar deuda municipal, desde el Equipo de Gobierno se hizo el esfuerzo de aminorar partidas de distintos departamentos municipales para incorporar algunas de las propuestas de la oposición municipal. El resultado es un presupuesto municipal francamente positivo con actuaciones urbanísticas, culturales y medioambientales que sin duda repercutirán en claras mejoras en Errenteria y con una cobertura de servicios sociales que queremos especialmente destacar. Es fiel reflejo de una línea de actuación municipal activa y al servicio de la ciudadanía.
Por otro lado esperamos desde Errenteria IrabaziZ que la oposición municipal sepa valorar el paso dado en el pasado pleno. Sin desdibujarse en su labor de oposición, que es donde les ha colocado la ciudadanía de Errenteria, se puede y se debe aportar para mejorar nuestra Villa. Enfrente no se van a encontrar un “muro” y pruebas de ello ya se han dado en esta legislatura. Lo que desde Errenteria IrabaziZ no entenderemos, y criticaremos, es una oposición municipal que se base en “titulares de prensa” o en dibujar una Errenteria que no existe más que en sus escritos o declaraciones. Ese es un camino respetable y legítimo, pero que nada suma. El otro camino es aportar para seguir haciendo una Errenteria mejor entre todas y todos y el PSE y el PNV tienen medios para hacerlo sí así lo consideran. Sí optan por esto último que no duden que encontrarán receptividad y “mano abierta” en el actual Equipo de Gobierno municipal.. Ahora el PSE y el PNV deben elegir que camino toman.

viernes, 23 de diciembre de 2016

"El alto secreto del Comandante" (Manuel Rivas)

"Sentía tristeza. Por lo que pudo ser Cuba, por lo que fue, por lo que no le dejaron ser y por lo que no fue"




publicado en http://ctxt.es/

La noticia de la muerte de Fidel me la dio una periodista italiana en México. Le pregunté de inmediato: “¿Y eso que dices está confirmado por él, por el Comandante?”.

Fue un comentario espontáneo, una broma prescindible, pero me salió de dentro con un tono serio, de ventrílocuo por libre. Al principio, ella quedó algo desconcertada, analizando mi reacción. ¿Eso que acababa de decir expresaba simpatía o antipatía histórica por el personaje? Le expliqué entonces que Fidel y yo éramos gallegos y que seguramente el difunto entendería mi ironía sobre la muerte. El recurso etnográfico a la complicidad tribal no tuvo el efecto Lévi-Strauss que yo esperaba. “¡Es una noticia triste!”, subrayó ella, y me miró fijamente de una forma tal que pensé que era la mismísima Clío, la musa de la Historia, la que me interpelaba. Y entonces asentí. Todavía más, personalicé: “Yo estoy triste. Lo que pasa es que solo hago bromas cuando estoy triste”. 

Y era cierto que sentía tristeza. Por lo que pudo ser Cuba, por lo que fue, por lo que no le dejaron ser y por lo que no fue. Así es que sabemos mucho, o eso parece, de líderes como Fidel, pero sabemos muy poco de lo que Cuba es y de la vida real de la gente. Pero también sentía tristeza porque a mí me interesaba mucho la metamorfosis de Fidel. Esa deriva del mito que en lugar de alejarse de lo humano, baja del Olimpo en chándal. Este Castro viejo, que concentraba la expresión en la mirada, un brillo inconformista en la cueva de los ojos, como suelen hacer ante lo extraordinario los seres que se vuelven vulnerables. El viejo Fidel que escribía artículos vanguardistas sobre la destrucción ecológica del planeta, que hacía autocrítica del maltrato a los homosexuales en los tiempos del machismo-leninismo, y que incluso despedía a los últimos entrevistadores como un pionero hippy en la playa Camagüey de la isla de Ons: “Paz y amor, compañeros”. El joven que había sido príncipe de los Jesuitas antes que comandante de la Revolución tenía ahora la apariencia del monje del milagro de Armenteira, que fue a asaltar el cielo y acabó dormido sobre la tierra, subyugado por el canto de un petirrojo y cuando despertó ya habían pasado trescientos años.

Trescientos años. Calculo que, más o menos, ese era el peso de la extraordinaria memoria de Fidel cuando falleció a los 90. Porque yo tengo un secreto que revelar sobre la memoria de Castro. Todos los analistas y biógrafos coinciden en destacar que era una potencia prodigiosa en el recordar, mas desconocen lo que yo y Maruxa Calvo sabemos.
Fue en el viaje de Manuel Fraga a Cuba en septiembre de 1991. Un viaje sorprendente, que hizo tambalear durante unos días las coordenadas de la geopolítica establecida, que hoy parece una conexión galaica con el universo Macondo. No irreal, sino propio de una trans-realidad. El caso es que Fraga entrevió en ese momento que hay giros históricos, propios de la izquierda, que en España solo pueden hacer las derechas. Le pasó a Adolfo Suárez, cuando legalizó en Semana Santa el Partido Comunista de España. Y le pasó también a Aznar, cuando abolió el servicio militar obligatorio. Creo que pudieron hacer eso porque los tres tenían pedigrí franquista. Las mismas iniciativas promovidas por personas de escuela democrática provocarían tremendas avalanchas reaccionarias. No hay más que recordar a la Conferencia Episcopal en pleno organizando cada domingo un auto de fe contra la Educación para la Ciudadanía y otras demoníacas herejías zapateristas. ¡Y eso que el demonio de León era un buey de Belén!
Pese a las presiones externas e internas, se llevó a cabo el viaje. Fraga, el hombre que llevaba el Estado (de excepción) en la cabeza, hizo por fin una cosa excepcional. Una decisión de política internacional que parecía inspirada por un surrealismo ancestral. Galicia como vanguardia en la superación diplomática de la ‘guerra fría’. Una alborada de gaitas en el aeropuerto de La Habana acabó con toda la chatarra teórica de la teoría del Desastre. El Desastre no había sido la pérdida de Cuba. El verdadero desastre fue la política imperial española, incapacitada para otra cosa que no fuese embestir y mantener la embestida.

Aquel viaje tuvo algo de cósmico, en el más genial sentido de la palabra. Desequilibró la hipócrita puesta en escena. Galicia no era un Estado. Pero en ese instante era algo más importante: un país y una diáspora. Lástima que no se potenciase esa visión. La potencialidad del país portátil. Un magín psico-geográfico que traspasa el viejo espacio-tiempo de las fronteras. Aquel viaje debería figurar entre las mejores heterodoxias diplomáticas de la historia del Estado español. Una materia sugerente para un gran filme documental, como aquella otra expedición impar que fue la del convoy de ayuda a Rumania que partió de la estación de Compostela con cuarenta vagones repletos de mercancías y alimentos y llegó a Bucarest con dos vagones, uno de ellos con un gigantesco cruceiro de piedra, y otro con ropa arrugada de Adolfo Domínguez. ¿Dónde está la TVG? Un documental sobre esa historia arrasaría en el mundo entero.Pese a las presiones externas e internas, se llevó a cabo el viaje. Fraga, el hombre que llevaba el Estado (de excepción) en la cabeza, hizo por fin una cosa excepcional. Una decisión de política internacional que parecía inspirada por un surrealismo ancestral. Galicia como vanguardia en la superación diplomática de la ‘guerra fría’. Una alborada de gaitas en el aeropuerto de La Habana acabó con toda la chatarra teórica de la teoría del Desastre. El Desastre no había sido la pérdida de Cuba. El verdadero desastre fue la política imperial española, incapacitada para otra cosa que no fuese embestir y mantener la embestida.

Pero, volviendo a Cuba, lo que yo quería contar era el secreto de la memoria de Castro. Esas cosas que solo se saben por filtración de un servicio secreto o por un sortilegio de las clases subalternas. Y esto último fue lo que pasó.Y pasó en el Palacio de la Revolución.

A altas horas de la mañana, cuando la mayoría de enviados estábamos durmiendo en los hoteles, los heraldos del Comandante llegaron avisando de que por fin se iba a producir la esperada recepción en el lugar emblemático del poder revolucionario. Somnolientos, a medio vestir, subimos a los autocares. Era un espacio exuberante, con un magnífico mural de Pontecorvo alumbrando de colores insumisos la noche. Ese mural que Brezhnev había considerado “degenerado” y que Fidel defendió, una disputa artística que estuvo a punto de romper la férrea alianza. En fin. La vegetación de grandes helechos nos hacía sentir que nos movíamos en una realidad anfibia. Hasta que apareció el Comandante, fresco, exuberante también él de presencia y palabra. Aquella noche nunca imaginé que iba a participar en una conversación íntima con el mito invencible, superviviente a todas las variantes de atentado.

Yo estaba hablando con Maruxa Calvo, una cantante lírica de origen gallego. Me contó la saga familiar. Esa odisea que hay detrás de cada familia emigrante, pero en su caso llena de aventuras y desafíos. Había sido una artista de mucha fama en La Habana. Me dijo que había dos canciones que la hacían llorar siempre, a ella y al público cubano: Dous amores y Negra sombra. No era una mujer de belleza espectacular. Al principio, parecía muy discreta y con intención de anonimato. Pero a medida que ibas hablando con ella, iba desvelándose una persona maravillosa. Una belleza escondida.

Y fue entonces cuando llegó el Comandante. Él solo. Se acercó, claro, no por mí, sino por Maruxa, a quien saludó con dos besos y con cariñosa confianza en el hablar. No hizo falta mucho tiempo para darse cuenta de que en esa relación había habido mucho fuego. Bastaba con fijarse en los ojos de uno y del otro.

Quise alejarme, pero Maruxa dijo: “¡Tú espera!”.

El Comandante le preguntó entonces por su madre: “¿Qué tal tu mamá?”.

Y ahí Maruxa se hundió. Con las lágrimas en el acantilado de los ojos. Comprendí que algo grave pasaba y que quizás esa era la razón de su presencia en aquella recepción a aquellas horas.

—Mi mamá está muy mal, Comandante. Está perdiendo por completo la memoria.

Y entonces Fidel se giró hacia los miembros de su Gobierno, levantó la mano y llamó a uno. Acudió corriendo. Era el ministro de Sanidad. Fidel le presentó a Maruxa y le dijo en tono educado, pero imperativo:

—Mañana le envían sin falta para la mamá de Maruxa esas medicinas que tenemos para recuperar la memoria.

No pude dormir aquella noche. Y cuando murió Fidel volví a arrepentirme de mi silencio: ¿Por qué no le habría pedido al Comandante un cargamento de las pastillas que devuelven la memoria? No me explico cómo perdí aquella oportunidad. Si no un cargamento, al menos una. La pastilla de la saudade de La Habana.

miércoles, 21 de diciembre de 2016

El Ayto. de Errenteria elaborará, entre otras medidas, un plan contra la pobreza energética

El Pleno del Ayuntamiento de Errenteria por acuerdo de todos los grupos políticos municipales (Errenteria IrabaziZ, EHBildu, PSE y PNV) ha aprobado una serie de medidas relacionadas con la cuestión de la pobreza energética
 
 
 
Son cinco puntos los acordados:
 
.- El Pleno del Ayuntamiento de Errenteria aprueba poner en marcha un Plan Municipal contra la Pobreza Energética con medidas concretas, en el plazo de 6 meses, contando con los diferentes partidos políticos y organizaciones del tercer sector para su elaboración.
 
.- El Pleno del Ayuntamiento de Errenteria solicita que se valore la posibilidad de firmar convenios con diferentes empresas energéticas para evitar que en nuestro municipio haya cortes en suministros energéticos a personas que puedan ser beneficiarias de una prestación económica de emergencia social.
 
.- El Pleno del Ayuntamiento de Errenteria insta al Parlamento Vasco a que promueva una normativa que haga frente a la pobreza energética.
 
.- El Pleno del Ayuntamiento de Errenteria insta al Gobierno de Estado Español a que apruebe medidas que garanticen el acceso al suministro eléctrico entendido como parte inalienable del derecho de toda persona a una vivienda digna y adecuada (artículo 47 de la CE) y como condición necesaria para el debido respeto a la dignidad humana (artículo 10 CE)
 
.- Sumarse, en forma de apagón de una hora en el edificio del Ayuntamiento el próximo 21 de diciembre de 19:00 a 20:00 a la movilización de la iniciativa #NoMasCortesDeLuz que han convocado colectivos sociales y organizaciones sindicales para acabar con la pobreza energética en el Estado Español.

martes, 13 de diciembre de 2016

Ayuntamiento de Errenteria y Diputación de acuerdo en dar un nuevo rumbo a Lekuona

"Las dos instituciones quieren dar un nuevo rumbo al proyecto Lekuona, hacia la creación de un espacio local para la creación intelectual, tecnológica, artística y científica, que albergará una biblioteca de creación, una sala de exhibición y espacios multiusos para conferencias o encuentros y otros usos para el ocio, que a juicio de ambas instituciones cuentan con interés comarcal"



El Departamento de Cultura de la Diputación Foral de Gipuzkoa y el Ayuntamiento de Errenteria quieren anunciar que con fecha 12 de diciembre de 2016 han suscrito un protocolo de colaboración institucional por el que se da inicio al proceso de modificación del convenio de colaboración interinstitucional para la rehabilitación y adaptación de la fábrica Lekuona, suscrito el 2 de octubre de 2014.

Con el convenio modificado, las dos instituciones quieren dar un nuevo rumbo al proyecto Lekuona, hacia la creación de un espacio local para la creación intelectual, tecnológica, artística y científica, que albergará una biblioteca de creación, una sala de exhibición y espacios multiusos para conferencias o encuentros y otros usos para el ocio, que a juicio de ambas instituciones cuentan con interés comarcal. Así, se continúa con la ejecución del proyecto desde que el pasado 20 de julio fuera resuelto por el Ayuntamiento de Errenteria, por distintos motivos y con conocimiento de la Diputación, el contrato administrativo para la ejecución de las obras incluidas en el Proyecto de ejecución Fábrica de la Danza y de las Artes Escénicas Dantzagune-Arteleku, y que mantenía paralizada las obras.

El proyecto que debe salir de la modificación del convenio recoge las pretensiones de ambas instituciones para culminar cuanto antes un proyecto cultural que no solo sea beneficioso para Errenteria, sino que además contribuya al conjunto de la Bahía de Pasaia. En este sentido, la Diputación Foral de Gipuzkoa se muestra dispuesta a colaborar financieramente en el destino cultural modificado que se quiere dar a la fábrica Lekuona, asumiendo la aportación económica de 2.436.963,55 € ya efectuada hasta el momento, toda vez que entiende que concurren razones de interés público y social para ello.

Se prevé que para el próximo febrero ambas instituciones sean capaces de presentar el convenio modificado, que permita materializar el proyecto Lekuona en los términos y con los usos mencionados

miércoles, 7 de diciembre de 2016

Errenteria IrabaziZ pide al Pse que se ponga a trabajar por Errenteria

Los acuerdos alcanzados con la Diputación Foral de Gipuzkoa son acuerdos (en forma de convenio) con el Ayuntamiento de Errenteria. No son acuerdos del PSE con Bildu o Errenteria IrabaziZ. Ni la Diputación es la “Casa del Pueblo”, ni el Ayuntamiento una “Herriko Taberna”. Mal anda el PSE si no guarda mínimamente las formas en este caso. Resulta triste el empeño del portavoz del Pse “salir en la foto” aunque nada se tenga que ver.



Dia a día la realidad viene a demostrar que el único empeño del PSE en Errenteria es “vender humo”. Insisten en dar la sensación a través de los medios de comunicación de “hacer algo” cuando la realidad demuestra que nada se hace o se aporta.

Desde Errenteria IrabaziZ reconocemos el empeño convertido en una obligación para éllos y éllas en aparecer en “el papel”. Agradeceríamos el mismo empeño y “obligación” en aportar en las comisiones municipales, en los Plenos, en los consejos asesores… pero eso “no vende” ni genera titulares en la prensa y por ello dedican escaso tiempo a la labor.

El PSE se ha “borrado” de aportar a hacer una Errenteria mejor desde que en el año 2011 perdieron la Alcaldía. Desde ese momento su única política es una continua labor de “acoso y derribo” a los gobiernos municipales que se han dado desde esa fecha. Triste balance el que pueden realizar de seis años de actividad municipal.

Errenteria avanza a pesar del PSE. Avanza por el camino marcado en el “Plan estratégico Errenteria 2025” y por el “Acuerdo de Legislatura 2015-2019” suscrito entre Bildu y Errenteria IrabaziZ. Es en esos acuerdos y planes donde se inscriben las actuaciones que se van a desarrollar en Errenteria con las aportaciones de la Diputación Foral de Gipuzkoa. ¿Que a aportado el PSE de Errenteria a esas actuaciones? Nada. Esa es la realidad que no se puede modificara golpe de titular o de largas notas de prensa.

Los acuerdos alcanzados con la Diputación Foral de Gipuzkoa son acuerdos (en forma de convenio) con el Ayuntamiento de Errenteria. No son acuerdos del PSE con Bildu o Errenteria IrabaziZ. Ni la Diputación es la “Casa del Pueblo”, ni el Ayuntamiento una “Herriko Taberna”. Mal anda el PSE si no guarda mínimamente las formas en este caso. Resulta triste el empeño del portavoz de “salir en la foto” aunque nada se tenga que ver.

Por ello pedimos una vez más que el PSE se ponga de una vez a trabajar para seguir impulsando Errenteria. Que busque menos el titular o la foto y trabaje más en Consejos Asesores, comisiones o Plenos Municipales. Para ello se supone que deben estar en el Ayuntamiento, aunque su ausencia resulta cada vez más clamorosa.

lunes, 5 de diciembre de 2016

"A pesar de la realidad, lloré a Fidel" (Art de Élmer L. Menjívar)

"Lloré a Fidel porque murió una esperanza que fue, porque murió una imperfecta posibilidad de que el mundo podía ser distinto"

A pesar de la realidad, lloré a Fidel. Sí, lo lloré como el Espantapájaros 18 de Oliverio Girondo, de amor, de hastío, de alegría, de memoria –llorarlo todo, pero llorarlo bien– y en varios tiempos, antes y después del vino y la canción, lo seguí llorando. Lo lloré porque llorar solo es una forma líquida de recordar.
Recordaba la escalinata de la Universidad de la Habana durante el verano de 1997, la mañana del 5 de agosto y del cierre del Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, Fidel Castro presidiendo desde un palco improvisado, recibiendo el clamor de miles de jóvenes de todo el mundo ¡Se siente, Fidel está presente!… ¡Guantanamera, Fidel, Fidel, guajira, Guantanamera, Fidel, Fidel!… Porque Fidel estaba en todo, aunque no estuviera, en las canciones, en las vallas-monumento al lado de las carreteras, en las portadas de los memoriales, suvenires oficiales y en suvenires ilegales, en los museos, en las revistas viejas y en las recién impresas. Frases de Fidel en todos los discursos, en todas las reseñas, en todos los panfletos. Fotos de Fidel en todas las batallas con todos los guerreros. Fidel en todas las barbas de los revolucionarios de Latinoamérica. Fidel en el palco improvisado recibiendo el clamor de miles de jóvenes de todo el mundo, escuchando las declaraciones de amor cantadas por Silvio Rodríguez, Amaury Pérez, Pablo Milanés, y dejo aparte el clímax de mi recuerdo: Sara González a solas con su guitarra cantándole “Girón, la victoria (de Fidel, agregó ella)”. Fue la primera vez que escuché a Sara González y a su canción, que más que canción es un himno patriótico que la multitud entera cantó amorosa y emocionada. Ahí fue la primera vez que lloré a Fidel.
El 5 de agosto de 1997 me faltaban 17 días para cumplir 23 años. Había nacido en El Salvador, mi adolescencia y temprana juventud transcurrió bajo una guerra que empezó en 1980 y que duró 12 años hasta que en enero de 1992 las firmas sobre un papel detuvieron las balas. Crecí en el campo, huí del campo a la ciudad donde estudié con padres jesuitas desde 1987 y por 20 años más. En 1989, el ejército salvadoreño masacró a seis padres jesuitas y dos de sus trabajadoras dentro de una universidad durante una ofensiva guerrillera en la ciudad. En la secundaria no aprendí nada de geografía universal, pero leí a Gramsci, a Marx, a Engels, a Webber, a Casaldáliga, los documentos episcopales de Puebla y Medellín, a María López Vigil, el diario del Che, empecé a memorizarme a Roque Dalton, a rasgar las canciones de Silvio, Pablo, Mercedes, a ir a conferencias de Jon Sobrino, a cantar la misa campesina nicaragüense, a reseñar la revolución cubana, a intimar con exiliados repatriados, a envidiar el sandinismo y pasar fines de semana en campamentos de entrenamiento guerrillero bajo el disfraz de convivios de la YMCA. Y así, con casi 23 años, en La Habana, vi a Fidel y lloré.
Pienso en los miles de jóvenes de todo el mundo que estuvieron conmigo en esa escalinata y me pregunto qué sintieron cuando supieron que Fidel ha muerto. Me pregunto si como yo también lloraron –aún no sé decir si por dolor o confusión– o lo celebraron, o simplemente pasaron a otro tweet. Me pregunto si la historia propia les hizo renegar de aquellos cantos, o siguen acompañando un compromiso como el que yo jamás tuve, o son parte de un aséptico anecdotario de las vacaciones de verano.
Desde aquel entonces, la realidad ha sido implacable al demostrar una y otra vez que los héroes son construcciones personales y subsisten en cada uno entre contradicciones, traiciones y mutilaciones. Todos los monstruos son humanos, y todos los santos también. Y Fidel quizá fue un santo monstruoso capaz de levantar la fe en el hombre nuevo, y también capaz de aniquilar al hijo pródigo; capaz de repartir panes y peces, y también capaz apuñalar a su primogénito en sacrificio para la entelequia revolucionaria. Así como puso en marcha la más grande empresa estatal para procurar igualdad y bienestar para todos, también dictó severamente a quién debíamos ser iguales. Así como juró justicia y democracia, así se inventó su propia justicia y su propia democracia. ¿Hay otra manera de hacer la revolución? Fidel la hizo así, y es la única revolución moderna de la que, al día de hoy, podemos dar fe, en tanto proceso histórico.
A pesar de la realidad, lloré a Fidel. A pesar del desencanto por los fusilados, los presos y traicionados, a pesar de la miseria, la homofobia asesina y la intolerancia. Lloré a Fidel porque murió una esperanza que fue, porque murió una imperfecta posibilidad de que el mundo podía ser distinto, acaso mejor, menos desigual, menos material. Lloré a Fidel quizá por gratitud por las artes, la salud, la educación, por esa Cuba con un Fidel sine qua non. Lloré a Fidel quizá por cólera, por sentirme al fin derrotado en mi fe revolucionaria sin matices posibles ante la contundencia de la muerte, por la absurda y demencial esperanza en que si él seguía vivo el enemigo no vencería y la revolución aún podría suceder. Lloré por Fidel junto a todos los que encontramos un sentido para nuestra vida en aquella escalinata oyendo las palabras de la historia que nos tocó. Lloré a Fidel porque nunca he querido renunciar a esa mínima posibilidad de estar del lado de los que tienen razón, aferrándome a lo que Saramago decía, quizá en contra de Fidel, “nosotros tenemos razón, la razón que asiste a quien propone que se construya un mundo mejor antes de que sea demasiado tarde”.
A pesar de la realidad, lloré a Fidel porque las revoluciones solo se hacen así, a pesar de la realidad.

viernes, 2 de diciembre de 2016

Errenteria IrabaziZ critica el “postureo” en la labor de oposición del PSE de Errenteria

La oposición que el PSE realiza al equipo de gobierno municipal del Ayuntamiento de Errenteria (Bildu-Errenteria IrabaziZ) viene marcada por buscar la foto o el titular de prensa, por dar la apariencia de que se realiza algún tipo de actividad y no, desgraciadamente, por una verdadera implicación en el día a día de la vida municipal. Por una implicación por aportar cosas o propuestas por una Errenteria mejor. Es todo un claro ejemplo de “postureo” político.
 
 
 

Cuando se practica el “postureo” político como es el caso del PSE en nuestro pueblo se cae en frecuencia en la contradicción entre lo que se dice y lo que realmente se hace. Esto es lo que le ocurre al citado grupo político en relación a las aportaciones que realizará la Diputación de Gipuzkoa a los municipios de Oarsoaldea para el desarrollo de una serie de proyectos. Estas aportaciones son consecuencia de la no concesión de las ayudas DUSI (Desarrollo de Estrategias de Desarrollo Urbano Integrado) del programa operativo Feder de la Unión Europea (2014-2020). A raíz de esa denegación por parte de la Unión Europea es cuando la Diputación de Gipuzkoa se compromete a aportar su parte para el desarrollo de los proyectos que se incluían en las ayudas DUSI. Es decir que las aportaciones de la Diputación de Gipuzkoa no son consecuencia de ninguna "hábil" gestión del portavoz del grupo del PSE en Errenteria, sino de la lógica colaboración interinstitucional entre Diputación y Ayuntamientos.

La base de buena parte de los proyectos que se van a desarrollar en Errenteria en colaboración con la Diputación de Gipuzkoa es el “Plan Estratégico Errenteria 2025” y el “Plan de Legislatura 2015-2019” del actual equipo de gobierno del Ayuntamiento de Errenteria. Sí el PSE incluyó en su programa de las elecciones municipales de 2015 proyectos del "Plan Estrategico Errenteria 2025" demuestra con ello la utilidad e importancia del citado plan. Lo que mueve a la sonrisa es su afirmación de que los proyectos actuales corresponden a su última etapa de gestión del año 2011. Sí el PSE quiere tener alguna credibilidad no lo conseguirá con algunas notas de prensa de tan escasa fiabilidad.

A lo largo de todo este año 2016 la cuestión de que proyectos incluir en las citadas ayudas DUSI ha estado sobre la mesa y los grupos de la oposición permanentemente informados.Desde Errenteria IrabaziZ esperabamos alguna aportación por parte del PSE. Espera que ha sido en vano. Ciertamente se hace complicado esperar nada del PSE en Errenteria durante esta legislatura. Se ha “borrado” de realizar la más mínima aportación al desarrollo de nuestro pueblo y se dedica a obstaculizar aquello que puede. Se sienten más cómodos generando problemas que generando aportaciones. En todo caso su “postureo” tiene escaso, cuando no nulo recorrido.