jueves, 14 de diciembre de 2017

"El mitin desde el tanque" (Adolfo Roldán)

 Una semana después de un incidente en absoluto baladí, se desconoce la identidad de los dos jóvenes y si eran civiles o militares de paisano, como se sospecha por la facilidad para acceder al blindado. Oficialmente se asegura que ha abierto expediente disciplinario que “podría acabar con una sanción para los militares implicados”.



El incidente ocurrido en un cuartel de Zaragoza el 8 de diciembre, durante el día de la Inmaculada, patrona de Infantería, no ha tenido todavía una explicación solvente para la ciudadanía. Solo se ha sabido que “el Ejército de Tierra ha abierto un expediente disciplinario a los militares que permitieron la grabación desde un tanque Leoparden movimiento a dos civiles” que proferían amenazas contra Puigdemont y Pablo Iglesias. 

Según se ha sabido, el suceso ocurrió durante un acto que no era de puertas abiertas, pero al que se invitó a numerosos civiles. Cuando los carros de combate de la Brigada Aragón 1 se estaban retirando al hangar, dos supuestos civiles accedieron a uno de ellos grabando un vídeo que luego difundieron a través de las redes sociales. 

En el vídeo uno de los jóvenes lanza su mitin particular afirmando que: “Aquí estamos buscando una solución a los problemas de España y creo que lo he encontrado”. Inmediatamente, enfoca con la cámara el cañón del carro de combate y señala: “Vamos a dar una sorpresa a Puigdemont, setenta toneladas de puro amor y pura democracia. Coletas, el siguiente eres tú”. 

Una semana después de un incidente en absoluto baladí, se desconoce la identidad de los dos jóvenes y si eran civiles o militares de paisano, como se sospecha por la facilidad para acceder al blindado. Oficialmente se asegura que ha abierto expediente disciplinario que “podría acabar con una sanción para los militares implicados”.

 Puigdemont, Pablo Iglesias y sus respectivas formaciones han pedido a Cospedal que de explicaciones en el Congreso. El suceso ha tenido lugar solo veinte días después de que la número dos de ERC, Marta Rovira, afirmara en una entrevista a RAC1 que “fuentes solventes y contrastadas” del Gobierno central habían hecho llegar a Puigdemont y Junqueras la posibilidad de “un escenario de violencia extrema con muertos en la calle”. La denuncia quedó en un escándalo pasajero, sin más trascendencia, pero que podría reavivarse ahora dentro de la campaña electoral.

publicado en "Noticias de Gipuzkoa"

miércoles, 13 de diciembre de 2017

"Errenteria: Nuevo paso en un camino asentado y modélico" (Editorial "Naiz")

"Lo que está haciendo Errenteria es algo modélico, así lo han reconocido agentes de todos los colores sin que nadie lo haya rebatido. Y precisamente por ser un modelo, por mostrarse como una vía que funciona, que abraza a todas las víctimas y reconforta a la sociedad, no se explica que no sea imitado con mayor entusiasmo en otros ámbitos institucionales, donde espacios de trabajo y acuerdo de este tenor parecen todavía muy lejanos"



Errenteria celebró ayer un acto en recuerdo a las víctimas de la II Semana pro-Amnistía, que se saldó con siete fallecidos y más de una treintena de heridos por la actuación violenta, brutal, de las fuerzas policiales. Las jornadas que transcurrieron entre el 8 y el 16 de mayo de 1977 fueron trágicas, pero también elocuentes, pues el régimen puso pie en pared y fijó los límites del estrecho sendero por donde debía caminar el posfranquismo, ese por donde ha transitado hasta nuestros días. El desagravio oficiado en el auditorio Niessen es importante, ya que 40 años después apenas ha habido reconocimiento, y menos reparación, por aquellos hechos.

Pero la relevancia del evento es aún mayor en cuanto supone un nuevo avance en la búsqueda de una memoria compartida. En ese mismo local, trescientas personas asistieron en 2015 a la presentación de un informe que recoge las violaciones de derechos humanos y los hechos violentos ocurridos entre 1956 y 2012, y desde entonces la Corporación liderada por Julen Mendoza ha dado varios pasos con ese ánimo reparador, que han afianzado el camino y han certificado que en él no hay pose sino voluntad de cicatrizar heridas. Tampoco anida ninguna pulsión partidista, pues uno de sus mayores valores reside en el consenso que lo promueve y en su carácter coral. El respaldo de la práctica totalidad de exalcaldes, buena parte de ellos del PSE, revela que lo que están creando en esa localidad es un tesoro en términos de futuro y de reconstrucción social. Por eso hay que poner en valor este esfuerzo compartido.



Lo que está haciendo Errenteria es algo modélico, así lo han reconocido agentes de todos los colores sin que nadie lo haya rebatido. Y precisamente por ser un modelo, por mostrarse como una vía que funciona, que abraza a todas las víctimas y reconforta a la sociedad, no se explica que no sea imitado con mayor entusiasmo en otros ámbitos institucionales, donde espacios de trabajo y acuerdo de este tenor parecen todavía muy lejanos.

"Subjetivismo" (Enric Juliana)

En las elecciones que se van a celebrar dentro de una semana no se decide la independencia de Catalunya. Ese momento ya pasó. La ventana de oportunidad resultó ser un efecto óptico. La ventana de oportunidad estaba pintada en un muro de ladrillo, levantado sobre una placa de hormigón, sujetada por una estructura metálica.

 El muro de ladrillo es el Estado español. La placa de cemento, la Unión Europea. La estructura metálica es la política de se­guridad norteamericana, que no quiere implosiones en el sur de Europa mientras toma de­cisiones arriesgadas en Oriente Medio. España sigue siendo una pieza importante en el esquema de seguridad occidental. En España se hallan dos de las principales bases norteamericanas en el Mediterráneo, Rota y Morón de la Frontera. Buena parte del norte de África se ha convertido en un peligroso brasero. Las elecciones legislativas italianas de primavera no están nada claras. El reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel es incompatible con una sublevación en Barcelona. Mapas, mapas, mapas.
Alguien la vendió la burra a Carles Puigdemont de que la disrupción anglosajona (Brexit y elección de Trump) dibujaba una ventana de oportunidad. Estaría bien, por una cuestión de decencia intelectual, que esos consejeros diesen la cara y asumiesen su cuota de responsabilidad en el estropicio. El error ha sido descomunal. Ahora vienen las consecuencias, que serán muchas y no afectarán únicamente a los independentistas. Se aproxima un largo invierno en España.
No existen condiciones objetivas para la secesión de Catalunya, pero a muchos votantes de las formaciones independentistas las “condiciones ob­jetivas” les importan un bledo. No hay movilización política sin pasión. Y no hay pasión sin subjetividad. El electorado soberanista configura una comunidad emocional extremadamente resiliente, con la ayuda de las conexiones en red.
Dirigentes encarcelados, procesos judiciales que se multiplican, embargo de bienes... no hay día en que el espíritu defensivo de los soberanistas no sea estimulado. Resistir es vencer, esa vieja pasión española.
El día 21 no se decide la in­dependencia de Catalunya. Ese momento ha pasado. Dentro de una semana se va a decidir cómo se reconfiguran los grupos dirigentes en una Catalunya fragmentada. Quién manda. Mejor dicho, quién intenta mandar. Quién gana el extenuante combate de judo entre convergentes y republicanos. Y qué tope máximo alcanza Ciudadanos, para poder lanzar una opa al PP en la política española durante el largo invierno.
publicado en "La Vanguardia"

martes, 12 de diciembre de 2017

Errenteria sigue tendiendo puentes a la convivencia

El trabajo realizado en Errenteria a favor de la memoria y la convivencia tras años de conflicto que golpearon duramente el municipio guipuzcoano ha sido constante, discreto y fructífero. Hoy ha quedado demostrado una vez más en un acto de reconocimiento a las víctimas de la II Semana pro Amnistía de 1977 que ha recabado el apoyo del Ayuntamiento y de alcaldes anteriores, uniendo a diferentes sensibilidades.

Cuando se cumplen 40 años de un 1977 marcado por la lucha por la amnistía, un acto institucional ha reconocido en Errenteria a las víctimas que dejo la II Semana pro Amnistía, que tuvo lugar entre el 8 y el 16 de mayo de aquel año. Rafael Gómez, Jose Luis Cano, Gregorio Maritxalar y Clemente del Caño Ibañez, vecinos de Errenteria, perdieron la vida como consecuencia de la represión policial. En total siete personas murieron en aquellos días y decenas de personas resultaron heridas. Hasta hoy, no habían recibido reconocimiento oficial cómo víctimas. Errenteria da así un paso más en su largo recorrido trabajando a favor de la convivencia. Un camino que ha logrado sumar a diferentes sensibilidades políticas.
La declaración leída por el alcalde, Julen Mendoza (EH Bildu), acompañado de los representantes del ayuntamiento Jose Angel Rodriguez, (PSE) Jon Collar (Errenteria IrabaziZ) y Maite Peña (PNV) , y suscrito por alcaldes anteriores como Xabin Olaizola (HB), Adrian López (PSE), Juan Carlos Merino (PSE) y Miguel Buen (PSE), si bien este último no ha estado presente en el acto, expresa que «aún considerando que el Estado es el último responsable de los hechos ocurrido en la semana pro Amnistía de mayo de 1977, en nuestra condición de alcaldes queremos manifestar que reconocemos la ausencia de reconocimiento institucional del Ayuntamiento de Errenteria como institución a lo largo de todos estos años de los hechos y vulneraciones de derechos humanos ocurridos en la semana pro-amnistía de mayo de 1977».
Desde la responsabilidad como institución en el reconocimiento a toda víctima, añade que «si esta ausencia de reconocimiento, unido a la impunidad de estos hechos, ha podido contribuir a agravar una sensación de abandono, a la estigmatización de las víctimas, a mantener oculta parte de la verdad de lo ocurrido, a mantener el miedo en estas personas, en definitiva, a generar un mayor sufrimiento al que ya se padecía, pedimos perdón por esa ausencia institucional del Ayuntamiento, y esperamos con este acto hayamos reparado en parte el daño añadido producido».
Romper el silencios
La falta de reconocimiento y la impunidad que durante décadas ha existido en torno al conflicto en Euskal Herria son dos de las cuestiones destacadas por Mendoza. Ante ello, ha abogado por romper de una vez el silencio «porque lo que está en juego es el derecho a la verdad» «Como dice un amigo mío, la verdad como antídoto de la amnesia, consciente e inconsciente, individual o colectiva en la que nos hemos refugiado durante demasiado tiempo. El silencio, el miedo, y los prejuicios nos han secuestrado las ideas. Solo la verdad nos hará libres», ha señalado.
Como ingrediente esencial para el reconocimiento que el Ayuntamiento de Errenteria ha querido hacer oficial, han dado la palabra a las familias de las víctimas de aquella fatídica semana de 1977. Itziar, nieta de Rafael Gómez Jauregi; Aingeru, hermano de Jose Luis Cano, y Antxon, nieto de Gregorio Maritxalar, han hablado desde sus experiencias, recordando las vivencias de aquellos años y relatando las vidas de los seres queridos que perdieron. Al final del acto, los familiares de la víctimas mortales, así como aquellos que también padecieron la violencia policial durante aquellos días han recibido flores y una figura de recuerdo. Todos ellos han agradecido la iniciativa institucional y han manifestado su apuesta por seguir construyendo un futuro en convivencia.
publicado en "Naiz"
@IRAIAOIARZABAL|ERRENTERIA|2017/12/12 2

Manuel Blanco Chivite: " Ante las torturas en el caso de Ion Arretxe, como en el de muchos más, hay una opción por la vida"

La narración más sorprendente y admirable sobre la tortura que he leído es un libro llamado "Intxaurrondo, la sombra del nogal". Lo escribió Ion Arretxe (Errentería, 1964) y lo publicó Manuel Blanco Chivite (San Sebastián, 1945) en El Garaje Ediciones. Chivite dice que lo último que hizo en su editorial fue descubrir “el enorme talento” de Arretxe. A Ion lo torturaron durante días en el cuartel de la Guardia Civil de Intxaurrondo. A Manuel Blanco Chivite, en “los despachos” de la Brigada Político Social franquista. Esta conversación podría haber sido con Arretxe, pero Arretxe murió en marzo de este año.

Entrevista de Cristina Fallarás a Manuel Blanco Chivite en "La Marea"
Cuando leí "Intxaurrondo, la sombra del nogal" pensé que nunca había leído algo semejante sobre la tortura, esa forma de enfrentar violencia y dolor con inteligencia.
Él solía decir que había tardado 30 años en poder escribirlo. No en contarlo, porque en realidad, él contó lo que le había sucedido en "Intxaurrondo, la sombra del nogal"  en cuanto salió de la cárcel. Lo hizo inmediatamente: en el mismo hotel donde se hospedó para esperar a que su hermana llegara a recogerle, encontró a dos chicas desconocidas. Él les preguntó si se hospedaban en el hotel, le respondieron que sí, y resultó que eran de Bilbao. ¿Os puedo contar una cosa que me ha pasado?, les preguntó. Y les contó las torturas.
Y luego necesitó 30 años más para poder contarlo de otra manera.
Luego lo contó muchas veces, incluso al juez, que no le hizo ni puto caso. Pero tardó 30 años en escribirlo. Necesitó ese distanciamiento para, digamos, superar el trauma, o los elementos de rabia, viscerales… Para alcanzar la obra de arte, la estética.
¿Una forma de superación?
Él decía: “Yo ahora veo a aquella gente [a los torturadores] como cuando se mira el espejo retrovisor en un coche que avanza hacia delante, ahí los veo, cada vez más pequeños, atrás y pequeños”.
Ese distanciamiento le permite jugar con el elemento del humor, que haya humor. En la situación más dramática hay humor, como el momento en el que se inventa un comando o un zulo solo para que le den un pitillo.
El humor está en la escena en sí, y no digamos ya en la prosa, pero en lo que sucedió. Él se va inventando sobre la marcha porque quiere evitar el dolor… se inventa un zulo, un comando, se inventa no sé qué armas… y ellos poco a poco se van dando cuenta hasta que le dicen “coge esa pistola” y no sabe coger el arma, porque ni siquiera había hecho la mili.
Sí, humor, pero las torturas que describe son siniestras.
Para empezar, le meten en un saco y lo envuelven con cinta de precinto como una momia y le dejan fuera del saco la cabeza y las manos. Rasgan el envoltorio para sacar las manos porque al introducirlo en el río para ahogarlo, la coloración de las uñas da información sobre si está a punto de morir o no. Para controlar el terror y la muerte. El hombre es como una momia con las manos a los costados sueltas. Entonces lo introducen en un río, así, durante la noche, que es como probablemente murió Mikel Zabalza esa misma noche. Lo que hay en él es una superioridad humana, insisto, humana.
Esa superioridad humana frente al torturador la muestra sin mostrarla.
La expone, está ahí, solo eso, no hace panfleto, no hace política, por así decirlo. No hace más que narrar, y lo que se percibe es la superioridad humana de un hombre que está ahí sometido a esa tortura y en un momento dado se inventa lo que sea. Y ese invento tiene un aire de retranca.
Leyendo a Ion desaparece la suposición de inteligencia en el torturador, queda solo la obediencia animal.
Es la obediencia debida. Si uno lee los protocolos de la tortura de la Inquisición, son exactamente los mismos que los de la Brigada Político Social franquista. Y los mismos que la tortura en la actualidad, en este Estado monárquico. Consiste en lo siguiente: Nos obligas a hacerlo. Cuéntanos lo que nos tienes que contar y ya está, pero no nos obligues… Nos vas a obligar a hacer esto. Nos vas a obligar a hacer esto. En los protocolos de la Inquisición era lo mismo. Se decía: y si insiste el interrogado en no contar la verdad, y se produce derramamiento de sangre, la responsabilidad de este derramamiento o muerte será del interrogado.
Ha dicho “en la actualidad”.
Lo terrible es que, en los últimos 20 años, en este mundo en el que vivimos, la tortura no solo no ha disminuido, sino que ha aumentado.
¿Por qué no hablamos de ello?
Porque hay una parte de la población amplísima que la acepta, e incluso que la pide. No contra ellos, sino contra quienes considera sus enemigos.
¿De verdad cree que la piden?
Lo creo de verdad porque lo he oído pronunciar en voz alta. Pero no en público, cuidado… Y porque se vota insistentemente a partidos que ejercen la tortura.
¿En qué ámbito lo ha oído?
Pues hasta en un bar de menú del día, vamos. Y también lo he oído en algún gabinete de prensa de algún partido que tiene diputados. Es más, Intxaurrondo no se ha reprobado socialmente. En el campo del periodismo, los periodistas de determinados medios, los que podríamos llamar periodistas policía, que hay muchos, están perfectamente al cabo de la calle de las torturas que se han hecho en este país, desde la Brigada Político Social hasta Intxaurrondo o en los años 80 o 90 o 2000. Lo saben perfectamente.
¿Y por qué lo callan?
Lo ocultan porque lo aprueban y lo callan porque lo aprueban. Quien calla la existencia de la tortura no lo hace porque cree que no existe, sino porque conscientemente la oculta. No hay nadie, nadie en España, ninguna persona con un oficio o profesión pública de información que no sepa que en España se ha torturado y que se siguen dando casos de tortura hoy en día. Y aquellos que lo niegan lo hacen por ocultamiento, un deseo consciente de ocultamiento y en muchísimos casos por sus propias relaciones de interés con los gabinetes de prensa de los cuerpos y fuerzas del Estado… del Estado, un nombre perfecto, no de la sociedad.
¿Por qué los grupos políticos no insisten en que salga a la luz?
Porque la sociedad está a favor de la tortura.
¿A favor o no quiere verla?
A favor, Cristina, a favor… Y no quiere verla porque está a favor. Es una relación hipócrita como otra cualquiera, como la señora que sabe que el marido viola a la hija y no quiere verlo.
Entiendo, se refiere a algo comparable a la violencia machistaDe alguna forma hasta ahora no se ha permitido que se vea.
Es cierto que no se ha permitido. En el caso de la tortura, quienes no lo han permitido son la primera línea que la aprueba y la ejerce. En sus ámbitos gubernamentales la ejerce. Luego está el sector de “el ciudadano que vota”, que piensa que los aparatos armados del Estado tienen que cumplir unas funciones y ahí está la educación del cine, las series, la literatura, donde dicho cumplimiento les exige determinadas actividades moralmente reprobables pero necesarias para nuestra seguridad. Ahora mismo mientras hablamos se están produciendo muertes bajo tortura en Siria, en Irán, en Paquistán, en Marruecos, en Afganistán, Israel… y en todos estos países se están produciendo desapariciones bajo tortura.
Permítame que vuelva a la comparación con la “institucionalización” de los millones de mujeres torturadas en hogares y burdeles. Se escapa al delito/castigo.
Se escapa del vaso. El vaso esencial donde radica la tortura es en los aparatos del Estado. Además, hoy son tan numerosos… y de ahí se expande a la sociedad. Hay una hipocresía de no aceptación de la violencia.
Y una herencia…
La tortura forma parte de la cultura de la represión en España. Hay que tener en cuenta que la dictadura fue económica. Los militares solo se pusieron en marcha cuando los March, los Urquijo, etc., soltaron el dinerito.
Y manteniendo eso intacto se mantiene una forma de violencia constante contra una gran parte de la población.
En el franquismo, desde fines de los 50 se produce una reconversión general de la economía y se desplaza de la España agrícola a las grandes ciudades entre 6 y 8 millones personas. Hay que ver cuántos de ellos, en lugar de irse al andamio o a Alemania, deciden meterse en la Guardia Civil o en la Brigada Político Social […]. Estoy hablando del perfil humano del torturador. Es un tipo repugnante. En el mejor de los casos, un psicópata. En el mejor de los casos… Se trata de un castigo en términos de poder social. Placa y pistola: la placa es impunidad y la pistola poder. Es un acceso al poder por la vía rápida.
¿Cabe la posibilidad de que la tortura no deje mella?
Sí que dejaron mella en Ion. Lo que ocurre es que fue capaz de sanar. Me recuerda a algo que decía Virginia Woolf, que el gran escritor se desprende de las mellas, de la visceralidad, de lo inmediato para profundizar en lo que quiere decir. Para hacer universal su discurso. Para hacer arte, en definitiva. Es interesante en Intxaurrondo lo que tarda Arretxe en estar en disposición de escribir algo tan estremecedor y al mismo tiempo tan humano y profundo. Es porque el tiempo le ha dado sabiduría, distancia, y es importante, muy importante, la inteligencia.
A usted le torturaron hace 42 años.
Sí, pasé por los despachos de la Brigada Político Social, y no, no lo pasé muy bien. Pero uno no puede vivir toda la vida en la tortura. De la misma forma que si una ha salido de un campo de concentración no puede instalarse toda la vida ahí.
Entonces la grandeza de Ion es que es capaz de sublimarlo y hacer arte con ello.
No es una escritura terapéutica si no artística. Cuando sale y se lo cuenta a esas dos desconocidas ya inicia, de forma espontánea, una cura por su cuenta. En el caso de Ion como en el de muchos más, hay una opción por la vida.
E imagino que un ejercicio individual, íntimo.
Sí. Es un ejercicio individual, tiene un componente social, pero es un ejercicio fundamentalmente individual. Por ejemplo, yo hice mía la idea de Ion del retrovisor, de ver cómo esas personas se van haciendo cada vez más pequeñas, quedan atrás y uno avanza.