martes, 21 de noviembre de 2017

"Son unos fascistas" (Manuel Tirado)

"Estos señores del chat de los polis de Madrid son unos locos y unos idiotas, pero también hay que llamarlos por su nombre: nazis. Lo que ahora me gustaría es que los mismos medios de comunicación y los políticos que han pregonado la mano dura con quien se salta las leyes actúen en consecuencia con esta gentuza"
Captura del chat de policías municipales. (eldiario.es)


Vuelven los fachas con más fuerza que nunca. Bueno, en realidad nunca se fueron, sino que últimamente salen del armario en cantidades ingentes. Toreros que se cuelgan en público una bandera del aguilucho, políticos cargando un féretro mientras a su lado se entona el Cara al Sol, gente gritando como loca a la policía “a por ellos”, supuestos demócratas compartiendo manifestaciones con “Hazte Oír” o con Falange… Lo dicho, se normaliza el fascismo y después nos encontramos con situaciones como la que ha denunciado un conocido medio de comunicación en estos días, que se hacía eco de las conversaciones de un chat de policías locales de Madrid en las que se amenazaba a la alcaldesa y a ciertos periodistas y donde se proferían loas a Hitler y frases contra los inmigrantes que, os lo juro, me preocuparon bastante.
Sobre todo me preocupó el hecho de que fueran miembros de los cuerpos de seguridad del estado, personas que llevan armas y pueden ejercer la fuerza sobre los demás, los que fueran los protagonistas de estas conversaciones. ¡Ojo!... Que nadie se confunda y trate de criminalizar a todo un cuerpo de policía por las conversaciones de cuatro locos y extremistas, pero también hay que preocuparse y tomar medidas para que estos indeseables no vuelvan a ponerse nunca más el uniforme.
El gran problema y es lo que me viene royendo el seso desde hace mucho tiempo es que los fachas en nuestro país cada vez se sienten más legitimados a expresar en público lo que hasta ahora no se atrevían a decir en voz alta. Y es que ahora parece se sienten más fuertes. Se ven impunes y a la vez refrendados por una parte de la sociedad y por algunos sectores de la prensa y la política española.
Podríamos pensar que estas conversaciones de wasap de los policías locales son bromas en un chat de compañeros de trabajo, que son pamplinas dichas en un entorno privado y que las frases proferidas, las amenazas contra la alcaldesa de Madrid, contra Ana Pastor, contra los inmigrantes y los “progres que los apoyan”, son poca cosa. Pero lo cierto es que estos señores, que repito no representan al cuerpo, no tienen un trabajo cualquiera, sino que se tienen que dedicar a proteger a los demás y con estas ideas me da a mí que en vez de a proteger y servir, lo que están dispuestos es a pisar cabezas de moros y a cortarle la coleta a algún “progre de mierda”.
Estos señores del chat de los polis de Madrid son unos locos y unos idiotas, pero también hay que llamarlos por su nombre: nazis. Lo que ahora me gustaría es que los mismos medios de comunicación y los políticos que han pregonado la mano dura con quien se salta las leyes actúen en consecuencia con esta gentuza y veamos a estos impresentables despedidos o inhabilitados. Nada de blanquear el fascismo, nada de sepulcros blanqueados. Hay que quitar la podredumbre de en medio sin ningún tipo dudas ni medias tintas.
Desgraciadamente tenemos que comprobar cómo algunos sindicatos han respondido lamentablemente ante los hechos y en vez de condenar con contundencia los comentarios racistas y fascistas de estos policías se ha limitado a culpabilizar a la persona que los ha denunciado, que no ha hecho otra cosa que dar a la luz comentarios muy graves que posiblemente podrían ser delito. Pero así parece que es España, donde los que denuncian parecen ser los culpables en vez de los que cometen el delito. ¿Os suena?
En un país donde se nos puede meter en la cárcel por retuitear un mensaje delictivo o que por una canción de protesta un rapero pueda ser condenado, lo mínimo es que el rasero de medir sea igual para todos. Pero desgraciadamente eso sabemos que aquí en España no pasa. Aquí vas al talego por escamotear 70 euros y te votan con mayoría absoluta si te has forrado y ganado campañas electorales a base de sobres de dinero negro. Somos así.
Pero volviendo al tema que nos ocupa. El caso del chat de los policías de Madrid es un mal heredado desde hace mucho tiempo en nuestro país y que por desgracia no hemos sabido superar y es que gracias a la impunidad de torturadores y asesinos de la época franquista (léase Billy ‘El niño’ o personajes de esta calaña) que se han ido de rositas sin pagar por sus crímenes, hoy tenemos las manadas facciosas gritando orgullosas a los cuatro vientos lo que en cualquier país democrático que se precie sería perseguido por la ley.
El problema es el de siempre. No terminamos los deberes en el 78. Franco murió un 20 de noviembre de 1975 pero el franquismo sociológico, sus seguidores, siguen entre nosotros y lo malo es que algunos (muchos, diría yo) ocupan puestos de poder y son los que alientan a estas hordas de fanáticos que cada vez se esconden menos. Y eso es lo que más miedo me produce.
publicado en "Nueva Tribuna"

Convocan una manifestación en Errenteria contra el machismo

La han organizado grupos feministas de Oarsoaldea y partirá el sábado a las 19.00 horas de la Herriko Enparantza 


 Coincidiendo con el Día Internacional contra la Violencia hacia las Mujeres, el Consejo de Igualdad de Errenteria se ha sumado a la convocatoria que han realizado los grupos feministas de Oarsoaldea para llevar a cabo una manifestación el 25 de noviembre, sábado, a las 19.00 horas en la Herriko Enparantza y han llamado a la ciudadanía a que se sume a este acto.
 
En torno a este día se han organizado varias actividades. Por ejemplo, el jueves, aprovechando la investigación sobre la Guerra Civil en Errenteria que se puso en macha hace un mes, a las 18.00 horas se ofrecerá en Merkatuzar la charla titulada Gerra gauza alua da a cargo de Amaia Gurrutxaga. En esa ponencia se conocerán las agresiones y experiencias que sufrieron las mujeres durante esa época, ya que “sabemos que las mujeres vivimos de manera diferente la violencia, las agresiones y la represión debido al papel que se nos ha impuesto en esta sociedad patriarcal”, señala en una nota el Consejo de Igualdad. 
 
En su opinión, “conocer esas vivencias son fundamentales para escribir y entender la historia”. Por todo ello, animan a todas las mujeres que vivieron esa época a participar en la investigación y a animarse a contar sus vivencias para poder completar la memoria colectiva de la villa.
 
Exposición Por último, el Consejo de Igualdad invita a la ciudadanía a que visite la exposición en la que el alumnado de distintos centros escolares ha plasmado su forma de rechazar la violencia sexista. Los trabajos están expuestos hasta el viernes en Maria de Lezo Kalea.
 
Por otro lado, animan especialmente a la gente joven a que participe en el taller de camisetas DIY (Do It Yourself, hazlo tú mismo) mañana a las 17.30 horas en Merkatuzar.
 
Asimismo, informan de que el 1 de diciembre tendrá lugar una charla sobre violencia obstétrica, en la que contarán con la investigadora en el tema Eva Garcia. La cita será en el local de la asociación de mujeres de Patxiku Zelaia, en Tomas Lopez 6.
 
Por último, el día 11 de diciembre a las 19.00 horas en el centro cultural Niessen se proyectará el documental Volar. Tras la proyección, el público asistente tendrá la oportunidad de charlar con dos de sus protagonistas

"Si ver un policía te conforta, es una democracia; si te asusta, es otra cosa" (Benjamín Prado)

"La Policía está para perseguir manadas, no para formarlas. Y una cosa es llevar pistola y otra muy distinta ser un pistolero"
 
 
Aparte de no parecerse en nada, los sistemas totalitarios y las democracias se diferencian por sus policías: en los primeros, cuando los ves te sientes amenazado; en las segundas, te sientes protegido. Por eso hay que tener un cuidado extremo en ese territorio y no olvidar nunca que en una sociedad libre imperan las razones, es decir, que a los ciudadanos se los trata como una materia frágil, algo que hay que proteger, no avasallar. Un Estado de derecho consiste en que la ley la aplican los jueces, no los justicieros, ni los de uniforme ni los que visten de civil.                 
 
 Los mensajes interceptados y hechos públicos entre un grupo de agentes municipales de Madrid, en los que lanzan insultos gravísimos, por soeces y por violentos, contra la alcaldesa de la capital y contra algunos periodistas o medios de comunicación, son un agujero al uniforme de una institución que lleva muchos años ganándose a pulso la gratitud y el respeto de los ciudadanos, a quienes sirve día y noche de forma ejemplar. Sus jefes deberían reaccionar, en defensa propia y de todos, no sólo de manera veloz sino también fulminante: esos individuos no pueden seguir patrullando la ciudad con un arma al cinto y esas ideas en la cabeza. "Que se muera la zorra vieja ya", dice uno de ellos. Otro le desea que sufra un accidente "y una muerte lenta y agónica". Un tercero lamenta "que ella no estuviera en el despacho de Atocha cuando mataron a sus compañeros", en referencia al atentado ultraderechista que conmovió a toda España en 1977. Y hay quienes la llaman desde "asquerosa" o "vejestorio despreciable" a "hija de la grandísima puta roja de mierda mal parida". Para los periodistas televisivos Ana Pastor y Antonio García Ferreras, piden "que explote laSexta con todos ellos dentro". Aquí ocurre lo mismo que en muchas tramas de corrupción política, cuando se difunden las conversaciones entre los ladrones de la Gürtel, la Púnica, la Lezo, la Taula, etcétera: deprime tanto ver lo que hacen, como su zafiedad y su grosería, que nos hacen echarnos a temblar al ver en qué manos estamos.  

La Policía está para perseguir manadas, no para formarlas. Y una cosa es llevar pistola y otra muy distinta ser un pistolero, y comportarse como algunos de los implicados en este asunto, que al saber que un compañero, para más señas sindicalista, los denunciaba por un delito de incitación al odio, ponía una denuncia en la comisaría y los hechos en conocimiento de Asuntos Internos. Según su testimonio, ha recibido amenazas incluso de muerte e incluso ha tenido que tomar medidas de seguridad extrema para proteger a su familia y a sí mismo. En el caso de que todo eso se confirme, tendremos que preguntarnos si puede compaginarse defender la ley y actuar como un grupo de matones. El mito del bombero pirómano está bien cuando es en broma, pero sólo en ese caso.  
 Digan lo que digan los antiguos europeístas vueltos eurófobos, que han dicho Diego donde dijeron digo en cuanto el viento ha cambiado la dirección de las banderas azules, en España no hay ninguna dictadura, y para demostrarlo no hace falta más que compararla con la de verdad, la que asoló este país durante treinta y ocho años funestos en los que sí existían los crímenes de Estado, las torturas, los presos políticos, las detenciones ilegales, la censura, los grupos paramilitares, los exiliados y demás horrores. Pero también es cierto que para que todo vaya bien, las fuerzas y cuerpos de seguridad deben ser impecables en sus actuaciones y en sus comportamientos. Si no lo son, el edificio entero se cae; si no lo parecen, se tambalea. Por eso los defensores del proceso catalán han puesto tanto ímpetu en recordar que la actuación de los antidisturbios el uno de octubre fue, tal y como lo resumió la propia Manuela Carmena, en unas declaraciones que originaron la reacción brutal de los policías municipales de los que hablamos, "un grave error". Tal vez un clavo pueda sacar otro clavo, pero una equivocación no arregla otra. Y los representantes del orden no pueden ni perder los nervios, ni ser incapaces de frenar la lengua cuando les hierve la sangre. No lo debemos permitir. Esos hombres, nos deben una explicación y una disculpa. Como mínimo.
 
publicado en "Infolibre"

lunes, 20 de noviembre de 2017

"Lo que revela la broma a Cospedal" (Gerardo Tecé)

Cospedal confunde el funcionamiento de Internet con un complot y se muestra favorable a actuar contra medios de comunicación



A más de uno se le enfriaba el chocolate con churros el sábado por la mañana con el audio subtitulado de la ministra. No era para menos. Boquiabierto no hay quien desayune y lo de Cospedal dejó este fin de semana las mandíbulas inferiores caídas como protocolos del ministerio de Defensa. La primera pregunta que venía a la cabeza, mientras uno comprobaba que esos churros fríos ya no valían nada, era: ¿Cómo puede ser que toda una ministra de Defensa haya caído con esa facilidad en una broma telefónica que puede provocar un conflicto diplomático? La segunda pregunta, mientras uno intentaba solucionar aquel destrozo de desayuno con un triste calentón de microondas, era: ¿Aquellos humoristas rusos haciéndose pasar por miembros del Ministerio de Defensa de Letonia, habían sido muy hábiles o Cospedal muy torpe dejándose llevar por las ganas de ver confirmada esa teoría de la conspiración ruso-catalana? A juzgar por el tono de entusiasmo de la ministra y la falta de seriedad a la hora de confirmar el contenido y forma de aquella comunicación, todo apunta a que la respuesta correcta es la segunda: entusiasmo made in Spain.

Dejando de lado la broma en sí, la participación de Cospedal en esa ficticia conversación con espías de Letonia deja conclusiones a tener en cuenta.

En la conversación con el supuesto informante letón, Cospedal da por supuesta una relación entre Rusia y Venezuela para desestabilizar a España con la crisis catalana, sin ser consciente la ministra de que, sin pruebas, lo único que está denunciando es el uso más básico de Internet: la difusión de libre información. El diario El País, de la mano de los ministros de Defensa y Exteriores, salía en tromba la pasada semana, denunciando que “una trama rusa utiliza redes chavistas para agravar la crisis catalana” y se apoyan para ello en los famosos bots. Leyendo la letra pequeña y teniendo un nivel básico en esto de la vida digital, hay que explicar que “trama rusa” son medios de comunicación de Rusia –Russia Today en concreto-; “redes chavistas” no es otra cosa que la repercusión que en Venezuela, como en tantos otros lugares, estaban teniendo las informaciones sobre España a raíz del 1-O –si no es trama, sino libertad informativa que en España hablemos de Venezuela, lo inverso tampoco debería serlo-; y “agravar la crisis catalana” no es más que un flujo de información no controlado –no puedes controlar cada teclado del planeta como si fuera una redacción en España– crítico con la gestión del Gobierno de Rajoy en el conflicto catalán. Los famosos bots existen. No en Rusia ni en Venezuela, sino en cualquier rincón de la red.

En un momento dado de la conversación con los humoristas, Cospedal admite no tener pruebas de que esto de la libre circulación de información en Internet sea un invento que venga directamente del Kremlin, pero se muestra receptiva ante una de sus posibles soluciones: prohibir el medio Russia Today, como le pide el supuesto espía letón. “Sí, claro. Todavía no hay ningún plan (para prohibir el medio internacional ruso crítico con el Gobierno de Rajoy) pero sabemos que han estado actuando (¿quiénes?) a través de Russia Today”, aclara Cospedal, que pide ayuda para “paralizarlos a ellos en redes sociales”. Pretender frenar las dinámicas normales de comunicación digital –las noticias se rebotan en las redes sociales- y que se haga público tras caer en una broma, no ayudará a mejorar esa imagen internacional de España que en teoría daña la alianza Cataluña-Rusia-Venezuela

El espía que surgió del espetec

Dejado en stand-by el problema de que en 2017 existan medios y redes sociales que no puedas controlar, los humoristas se llevan a Cospedal a un mundo de fantasía por el que la ministra pasea de una manera preocupante. Puigdemont es un espía ruso llamado Chipolino. “No tenemos ninguna duda de que Puigdemont trabaje para los servicios de inteligencia rusos. Sabíamos lo que estaba haciendo (¿qué estaba haciendo y no nos han contado?), pero no que la relación fuera tan estrecha”. Aquí la ministra de Defensa de España confirma que no sólo miente en público cuando disfraza de complots contra España lo que es comunicación digital, también lo hace en privado y, lo que es más preocupante, en sus relaciones bilaterales con otros Estados como ministra: al confirmar el chiste de los humoristas de que España tenía indicios de que Puigdemont era un espía ruso, el próximo ministro de Defensa –real-- que se siente junto a Cospedal tendrá que estar en alerta. Saldrá de la reunión con la duda de si ha disfrutado de un intercambio real de información o de un especial con los mejores chistes de Gila. Cuando los humoristas alertan a la ministra de la posible maniobra del president para escapar de la Justicia por la vía rusa, al otro lado de la línea, Cospedal se sintió como Woodward y Bernstein atando cabos sobre el Watergate: “Claro, claro, claro, claro, claro –hasta cinco veces lo tuvo claro la ministra–. Eso tiene todo el sentido”. Puigdemont podría alojarse en la embajada rusa para escapar. Puestos a jugar con la ministra, los humoristas le advierten de que el 50% de los turistas rusos en Cataluña son espías de los servicios secretos. Esto sería, atendiendo a las cifras de visitantes anuales en Barcelona, unos 100.000 enviados del Kremlin fotografiándose cada año ante el monumento de Colón y entrando en el mercado de la Boquería para pasar desapercibidos. Cospedal, entregada a las novelas de John le Carré a esas alturas, se muestra sorprendida, no porque por Cataluña desfile medio KGB –sí, ya lo sabíamos, hubiera respondido si los humoristas hubieran apretado un poco--, sino por la cifra en sí: ¡¿El 50%?

La reunión de Rajoy con el primer ministro de Letonia

Tras el aluvión de exclusivas recibidas, horas después del primer contacto, la ministra Cospedal devuelve la llamada a los humoristas y les muestra el interés de Rajoy (también tragó, parece ser) y pide concertar una reunión al más alto nivel entre el presidente del Gobierno de España y Māris Kučinskis, primer ministro de Letonia. Ambos viajarían a la cumbre social de Gotemburgo (Suecia) celebrada el pasado viernes a primera hora. Siguiendo el orden cronológico de esta historia que se desveló el viernes por la noche, no es descartable que nuestro presidente le guiñara el ojo al letón al verlo y este no entendiese nada. Desvelada la broma, Cospedal daba  explicaciones el viernes a las 23:44 vía Twitter: “Fue una conversación muy rara, pedí hablar en inglés y no quisieron; han quitado a la traductora. Como no confié, dejé hablar y no volví a llamar. Ahora sé que eran rusos”. La ministra de Defensa, en sus explicaciones, negaba lo que habíamos escuchado nítidamente: no confió pero pidió una reunión al más alto nivel, no volvió a llamar pero la grabación confirma que lo hizo. En lo que no miente es en lo de que los humoristas fueran rusos. Y eso parece ser un dato importante: si se han reído de la ministra de Defensa, será parte del complot para seguir desestabilizando a España. Cuando uno mezcla mentira y entusiasmo, la linde se acaba, pero la ministra llega a los Urales.


publicado en CTXT

viernes, 17 de noviembre de 2017

"Yo te creo": el vídeo en apoyo a la víctima de 'la manada'

Towanda no significa nada y lo significa todo. Es el grito de guerra de la película 'Tomates verdes fritos', y habla de mujeres que luchan unidas. Por ahí van Towanda Rebels, el nombres tras el que dan la cara Zua Mendéz (Madrid, 32 años) y Teresa Lozano (Madrid, 31), dos actrices madrileñas que han convertido en viral un vídeo de apoyo a la víctima de 'la manada'. «Primero te violan, luego te investigan, te espían, en los medios muchos señores aseguran que no hay pruebas suficientes que indiquen que no fue sexo consentido...», así arranca el vídeo, que roza ya las 100.000 visualizaciones en YouTube.


«Lo subimos el jueves y a la noche ya tenía 30.000, hace cinco minutos más de 90.000. Mucha gente nos está escribiendo para darnos las gracias, pero nuestro círculo también nos dice: 'Cuidado, os estáis exponiendo'». Pero no podían hacer otra cosa. «Cuando el martes supimos que el juez había admitido como prueba que a la chica le habían puesto un detectiveno pudimos contener la rabia, no pudimos callar más. Nos parece una vergüenza. No puede ser que la víctima tenga que exponerse más. ¿Qué tiene que hacer, suicidarse para que la creamos, la tienen que matar?».
'Yo te creo', le dicen en el vídeo Zua y Teresa a la joven agredida sexualmente por los cinco sevillanos en los sanfermines del año pasado y que estos días están siendo juzgados por un tribunal de Pamplona. Y lo dicen, «a pecho descubierto». «Me asusta la sociedad amoral, que en un caso como éste la gente diga: 'Bueno, vamos a ver...'. ¿Pero qué hay que ver? ¡Si hay un vídeo! Si este juicio no está claro, ¿qué mensaje estamos lanzando a las mujeres que han sido violadas?», se pregunta Zua, que comparte este proyecto en YouTube con su compañera de profesión -ambas son actrices y periodistas- Teresa Lozano.
«Nos conocimos hace cinco o seis años en un curso de cámara y siempre hemos tenido afinidad con el tema del feminismo. Nos dábamos cuenta que monopolizábamos las conversaciones entre amigos con el mismo tema. Pero es que parece que no se puede hablar de feminismo, que es algo malo». Se puede y se debe, vienen a decir con Towanda Rebels, un canal que lleva apenas mes y medio de andadura en YouTube y tiene todavía poco más de medio millar de suscriptores.
Mañana serán más. «No buscamos con esto una plataforma para nuestra carrera», asegura Zua, que al igual que Teresa está más rodada en el teatro que en otros medios. «Lo hacemos por una necesidad vital. Nuestra única intención es decir lo que sentimos».
Y lo dicen alto y claro en el vídeo. «¿Cómo se demuestra una violación. Si un vídeo no es suficiente prueba porque estás quiera, si no cuentan los mensajes en los que hablan de 'violar' y 'drogar', porque eso es humor, si el hecho de que agredieran a una chica un mes antes no cuenta...». Ellas califican a 'la manada' de «patriarcado en su máxima expresión». Y lanzan un ultimátum: «Este caso es la constatación más feroz de que esto es una guerra. ¿En qué bando estás tú?», finalizan.
El vídeo lo grabaron el miércoles en las calles del Madrid de los Austrias y Lavapiés. «No queríamos utilizar lugares icónicos que se reconocieran porque la idea que queremos transmitir es que esas pueden ser las calles de cualquier ciudad». Y tampoco es casual que lo grabaran en la calle. «Lo grabamos en la calle para hacer ver que ésta es una cuestión que se refiere a lo público, que no es algo de puertas para adentro».

publicado en DV